52. I’m Just Happy to Dance with You

Después de pasar todo el sábado dando vueltas por la ciudad, saludando parientes, y pasando una buena parte en la piscina del hotel; finalmente nos aprontamos para ir a la fiesta. Baño, traje, corbata, y a disfrutar de la noche. Antes la iglesia, que no es una de mis cosas favoritas. Ahí ya marcamos presencia: entramos y mi primo Nicolás se tropezó con uno de los bancos (seguro que tienen un nombre especial, que ahora no recuerdo) de la nave principal, un bochorno. Desde ese momento, todo Salto sabía que los primos de Montevideo habían venido a la fiesta.

Ya en el salón, la cosa no cambió demasiado. No sé si teníamos alguna especie de señal en la frente o qué, pero resultaba a la vista de todos que eramos los raros del casamiento. Igual los tres, cámara de foto en mano, nos dedicamos a divertirnos solos. Más cuando nos enteramos (sobre todo con Nicolás) que había una especie de canilla libre de Whisky… ventajas de vivir en la frontera. Fotos, caliboratos varios, asado con cuero, música digna de un cumpleaños de 15 de hace 10 años… faltaba poco para que se convirtiera en una noche memorable. Por si fuera poco nos sentamos en la mesa de los jóvenes, junto con mi abuela, sus dos hermanas, y sus dos maridos.

En sí el casamiento no tuvo nada de locura, nada de especial. Grandes pantallazos sobre todo: fotos en la mesa con los platos, chistes a las tías abuelas prácticamente sordas entre el ruido de los parlantes y los gritos, mucho whiscolas, bailando con todo el mundo, haciendo trencitos con “Violeta”, la cara colorada de mi hermana cuando la llamaron para el tema de las ligas, bailando con las hermanas de mi abuela. Y no mucho más.

5.30, totalmente destruídos, nos sacamos una foto con la feliz pareja frente a la torta; y finalmente emprendimos la retirada. Entre el calor, la bebida, el cansancio del viaje, y -por qué no decirlo- la música que tenía mínimo 10 años, nos sentimos superados. Ojo, la fiesta seguía, pero nosotros ya no estamos para eso. Ya no tenemos 21.

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3 Respuestas a “52. I’m Just Happy to Dance with You

  1. Heeeeyy! Arriba q no estamos viejos jej, la juventud se lleva adentro. Me gustó el blog y gracias por el comentario. Saludos

  2. ser viejo es una atitú!!
    vamos! que la vida recién empieza!
    (y siga insertando sus clichés favoritos aquí)

    pero en serio, pabla, que ya quisieran muchos tener un casamiento por semana y pasar de fiesta en fiesta. es cuerpo lo nota pero -y siguiendo con las frases hechas- quién te quita lo bailado?

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