26. Piggies (abro paréntesis)

PD.: Mientras releía esto en el preview sonaba “Summer 78 (With Claire Pichet)” de la banda sonora de Good bay Lenin! en el iTunes, lo que lo hace más lloroso el asunto.

————————–

Cuando tenía 9 años nos mudamos. Vivíamos cerca del Prado, en una casa atrás de la casa de mis abuelos que, para mí, era mágica. No solo quedaba cerca de todo mi mundo a esa edad (el equipo de fútbol donde jugaba, mi escuela, las casas de mis amigos, la plaza donde pasaba la tarde, etc.) sino que además era preciosa.

Terminamos viviendo los cuatro en un edificio en pleno Tres Cruces que, aunque todavía no estaba construida la terminal, era horrible.  Obviamente el apartamento (de unos 60m2) resultaba de los más agobiante para alguien que hace una semana estaba corriendo por el predio de la Rural del Prado. Pero no solo eso: además tampoco podía hacer nada afuera. La única plaza que había era la de la Bandera -que no tiene demasiado atractivo para un niño-, y todas las calles son un peligro como para ponerse a jugar un cordoncito. Por si fuera poco, en todo el edificio no había un solo niño. El cambio fue brutal. A ciertas horas, por más que vivíamos en un 8vo piso, no podíamos ni escuchar la tele, así que con el tiempo inventamos el juego de identificar a las sirenas: bomberos, las tres emergencias móviles, y policía. Era imposible abrir las ventanas en las horas pico y, en verano, cuando llegaba la noche, teníamos un tablado en la ventana de los cuartos. Mi cuarto se había transformado en “nuestro” cuarto: una especie de corredor donde de un lado estaba la biblioteca familiar y del otro las cuchetas donde mi hermana y yo dormíamos.

Pero lo verdaderamente repulsivo para mí fue la responsabilidad adquirida. Dado que mi madre es médica y trabajaba a cualquier hora todos los días, tuve que pasar a hacerme cargo de mi hermana (en aquella época de unos 5 años). Esperarla a la salida de la escuela, ir a buscarla al club, ir juntos a lo de mis abuelos -al principio-, o volver juntos al centro los dos -después-. Yo tenía 9 años y quería jugar al fútbol, correr, andar en bicicleta; no tener una hija.

Un día salí antes de la escuela y nos fuimos con Javier a lo de Guillermo a jugar al Nintendo (una cosa maravillosa que nunca tuve). Tenía más que claro que a las 5 de la tarde tenía que ir a buscar a Victoria, pero me entretuve jugando al SuperMario mucho más de la cuenta. Cuando miré el reloj eran casi las 6, así que me fui corriendo como poseído las pocas cuadras que quedaban hasta la Escuela donde una maestra y mi hermana llorando a mares me esperaban. Esa noche todo fue un problema: por un lado, era comprensible que un niño se olvide de ciertas cosas, lo que no parecía tan comprensible era que esa cosa fuera su hermana. Fue la primer gran pelea que tuve con mi madre, el principio de todo.

La convivencia en el apto se hizo media complicada, con mis dos padres -hoy lo entiendo un poco mejor- deslomándose para juntar unos pesos e irnos de ahí. Sacrificamos salidas, vacaciones, regalos, grandes cumpleaños… más o menos todo lo que un niño de esa edad espera. La economía familiar permitió, en cierto momento, unas pequeñas vacaciones más que deseadas. Enero era la fecha, hasta que un temporal de fines de noviembre rompió el ventanal del comedor. No sé en pesos, pero seguro que fueron miles lo que costó poner uno nuevo (más el piso que se había roto con la entrada de agua). Por lo que se sacrificaron nuevamente las vacaciones.

Exploté. Ese día llegué de la escuela y mi madre estaba en casa preparando algo para el hospital. No sé qué fue lo que hice (si dejé abierta la heladera, mal cerrada una canilla, o comí unas tostadas sin plato), pero mi madre me pegó un grito. Fui al cuarto de mis padres, agarré un bolso y le puse un poco de ropa y cosas (seguramente mi walkman, y algún que otro libro). Fui al comedor y le dije a mi madre que me iba en cuanto terminaran los dibujitos. No sé si me dijo algo, pero cuando se fue a atender el teléfono en la cocina, agarré mis llaves, abrí, y le grité con todas mis fuerzas “te odio puta de mierda”. Cerré y me fui.

Salí corriendo del edificio y llegué a la esquina que, para variar, estaba hasta las manos de gente. No había pensado demasiado bien para dónde salir, así que simplemente crucé Avenida Italia y me senté en uno de los bancos  de la Plaza de la Bandera a escuchar mi walkman. Si era lo suficientemente grande para hacerme cargo de mi hermana, entonces podía hacer lo que quería. Pasé horas sentado ahí. Solo sabía ir y volver al Prado en ómnibus, y si me pensaba escapar no tenía mucho sentido ir a la casa de mis abuelos. Casí ya llegada la noche veo aparecer a mi padre por la plaza, venía derechito para donde yo estaba sentado. Entré en pánico, dado que no había pensado en las repercusiones del delito. Estaba seguro que me iba a cascar, y a llevar a rastras (sin esperar demasiado en los semáforos) hasta casa. Sin embargo no (ni esa vez, ni nunca). Llegó y se sentó al lado mío.

– Hola
– Hola
– Me contó mamá que te fuiste de casa… ¿por?

Se veía de lejos que había llorado, aunque estaba como con un estado de serenidad total.

– Porque sí, porque ya no quiero vivir más ahí. Ni con ustedes
– Mamá está mal, llorando. ¿No querés ir a decirle que no llore más?
– ¡Qué me importa!
– Estoy seguro de que sí te importa. Y nosotros queremos que vuelvas. Te propongo lo siguiente: vamos a casa, cocinamos la cena con mamá, y entre todos pensamos a dónde nos podemos ir de vacaciones para tu cumpleaños, ¿si?
– Bueno

No sé por qué, pero estoy seguro que la opción de salir prácticamente ileso de mi crimen y la posibilidad de ver una luz en el tunel vacacional se presentaban como excusas más que buenas a la hora de la negociación. Así que volvimos caminando los dos de la mano, pero sin decir una palabra. Entramos al apartamento y me sorprendí de ver a la policía en el comedor, ¡no había podido ser para tanto! Escuché llorar a mi madre desde su cuarto que, cuando entramos y mi padre anunció que “llegamos”, vino corriendo como desesperada. Nuevamente esperaba un cachetazo, pero recibí un abrazo, de esos que duelen. Al contrario que mi padre, mi madre sí lloraba. Muchísimo. Nunca la había visto llorar, y el saber que había sido culpa mía me partió el alma.

Papá despidió a los policías y cocinamos algo que ya no recuerdo, mientras que planificábamos a dónde nos iríamos en enero.

————————–

Olive me pedía que contara algo oscuro y juro que es lo peor que hice. Porque sí, después dejé entrar a un desconocido en casa a revisar todo buscando plata (“tu papá se olvidó de llevármela hoy al trabajo y estoy seguro que la dejó por acá”) -cosa que nunca conté-; pinté el techo de la cocina haciendo jugo de gummibayas; me robé algunas monedas y billetes de una mochila del club; rompí y escondí una cosa de porcelana medio invaluable de mi abuela; me llevaron a una comisaría por romper botellas en una plaza; perdí amigos por idioteces; me acosté con la gente que no debía, en momentos que no debía; soborné a policías con cigarros de Lorena; atropellé a un ciclista; y borracho tiré mil y una cosa. Y seguramente mucho más que ahora no recuerdo. Sin embargo nada, juro que nada, me dolió tanto como ver a mis padres llorar; y de pocas cosas me arrepiento como eso.

Maldito karma que ahora paga con intereses la deuda. No sé si no prefería el cachetazo en la plaza.

http://www.goear.com/files/sst3/b3088bad26c5ae04e19dbc8b099d8e8e.mp3″
Anuncios

23 Respuestas a “26. Piggies (abro paréntesis)

  1. como que se me estrujó el corazón.

    al principio medio me reí y pensé: las cosas de nenes no valen, pablo, pero es claro que no importa el grado de conciencia, la madurez o la lejanía en el tiempo sino la intensidad, lo que nos marca, lo que duele.

    es cierto. pocas cosas duelen como ver a tus padres llorar. odio las pocas situaciones en que me encontrado en esa. peor si es por tu culpa.

    y te entiendo, nada comparable a vivir en el prado, pasar de ahí a tres cruces con la ruidosa y gris plaza de la bandera y el hospital italiano que parece un monstruo acaparando esa esquina.

    :comentario bizarro on:
    la vez que decidí irme de mi casa (tooooodos lo hicimos alguna vez) agarré una mochilita rosada que tenía (me acuerdo, de tafeta, con unos dibujos chinos re amorfos), metí una bombacha, un pañuelo, mi muñeca preferida y algún libro y llegué…. hasta el portón. (creo que tenía 3 o 4 años)
    : comentario bizarro off:

    y no lo tenías que escribir por mí, pablo, te peleaba en los comentarios porque sí 😉
    no creas todo lo que digo.

    igual fue re lindo que escribieras esto, en serio.

    • Con el tiempo las cosas se modificaron. Encontré las ventajas de vivir en el centro, e hice llorar a otra gente por otras cosas. Pero esa, pensando, fue la más… no sé, grave. Pendejo y todo.

      mi tío fernando -no sé a qué edad, pero medio chico- también se fue de la casa. Agarró sus cosas y se fue. Horas después lo encontró un vecino sentado en el cordón frente a su casa. “Fernando, ¿qué hacés acá afuera?”. “Es que mi mamá no me deja cruzar la calle”. Aplausos y solo aplausos para el tío, porque hay relajo sí…pero con orden!

  2. ah, me acordé de un texto que cortázar cita en rayuela sobre unos niños que son condenados a muerte por matar a unos compañeritos de clase.
    los condenaban porque eran capaces de distinguir entre “el bien” y “el mal”

    ok, la asociación no sé de dónde sale, pero se me vino a la mente al leer tu post.

    niños-decisiones-madurez-bien-mal… todas esas cosas, sí

  3. hey , qué onda? yo nunca me fui de mi casa.y no porque no quisiera , sino porque no sé , pensaba: y dónde me voy a ir? era una niña muy madura , capaz , y pensaba: mejor lo reprimo todo fkgjkdgjksd (?!!??!!) no , posta , hasta el día de hoy no me voy por ese motivo , pero en cuanto mis horarios facultativos dejen de absorverme tanto la vida , trabajaré y lo haré 🙂

    “fui al comedor y le dije a mi madre que me iba en cuanto terminaran los dibujitos” , ves? esas cosas son inverosímiles , después me decis que yo armo lío en tu blog , pero , pero , pablo!

    y no seas boludo , esto no es parte de tu karma , quién sabe qué lo sea , pero esto no . eras un niño y tenías razón , pero tus padres también . me haces acordar a él , él también tuvo una infancia parecida con la hermanita , nada más que era un poco más grande que vos , pero mientras él estaba con los amigos de fiesta se tenía que volver para llevar a la hermanita al colegio e iba con todo el mambo de drogas y alcohol encima , me lo imagino y me da ternura y unas ganas descontroladas de hacerlo mierda ! (si , estoy como loca , encima escuchando the cure , smith me pone , su voz ! prff ffkgfkgjfkhj ok !) mejor me voy a seguir leyendo a freud que él me masturba la mente.

    beso.

    • everlong (me gustaba más clementina :(), ser el hermano mayor tiene sus cosas. Ojo, me encanta. La adoro a mi hermana, y le banco todos los quilombos facultativos que a veces tiene.

      Te aseguro que un 98% de lo escrito acá es y será cierto. No creo en el karma, ni prácticamente en demasiadas cosas; pero me acordé de la serial My Name is Earl, en donde el protagonista empieza a enmendar sus errores en la vida por su mala suerte. ¿Quién te dice? 😉

      • una amiga dice: lo bueno y lo malo se complementan, por eso a la gente mala siempre le pasan cosas buenas.
        y yo me cago de la risa, pero a veces pienso que tiene razón.
        conclusión: hay que ser mala? yo lo intento y aunque soy muy yegua a veces, no puedo…

        esto se está conviertiendo en una especie de menage a trois virtual? WTF!
        igual me copa el desvelo bloguero, mientras escucho Carissa’s Weird

        ah, pablo: AMÉ tu recomendación… estoy buscándome algo para bajar de ellos (me gusta la nariz del vocalista [?])

  4. ok, somos las nuevas barderas de tu blog, al parecer, pablo. perdón que lo cope de comentarios.
    clapclapclap para el tío fernando, sí

    y tiene razón clemen, lo de “después de los dibujitos” se lleva aplausomedallaybeso

  5. jajajaa , les cuento chicos , desde un comienzo fui everlong para todo el mundo , por un tema de fo0 fighters y porque es parecido a mi nombre :O después cambié a clementine para hacerlo más anónimo y por la relación del personaje eterno resplandor de una mente sin recuerdo con mi ex , por el tema de borrar gente y todo eso. pero eso ya fue , ahora está el histérico y yo soy everlong (evelin , eve) pero diganme everlong por si las pulgas.
    ah viste que un 98% !(me hiciste acordar a tonto y re tonto cuando loyd(jim) le dice a la mina: dónde quedó ese uno en un millón?(una de mis pelis preferidas) de a poco vas tirando cosas que tiraba “LG” en ciega a citas.igual , no importa , genial tu blog , tu historia , whatever.
    y a esa serie la miro de vez en cuando y el otro día hablando con mi vieja ella me decía: “por qué tengo que soportar todas estas cosas? no me considero una mala persona para tener este karma!” y yo le decía que a veces dudo de esas cosas (a veces , casi siempre , como que no creo mucho en nada) porque onda que hay gente re hija de puta y la vida le sonríe , no sé , no entiendo la vida , ni su sentido eh ! sólo trato de vivirla.

  6. ok, metí un comentario por cualquier lado, no sé qué hice.
    pero ahí fue.
    después me quedé pensando en lo de los niños que te comenté antes, de rayuela.
    no sé por qué pero cada tanto me acuerdo de eso y me lo quedo pensando por días.

  7. cuando decís en cualquier lado… es en otro blog??

    Sé que me van a pegar (por dios, soy un hombre de letras!) pero… nunca pero nunca pude terminar de leer rayuela. Le empecé cientos de veces y todavía lo tengo en lo que creo que es mi mesa de luz (en realidad es un porta cds enorme). Pero cada vez que lo empiezo a leer encuentro otro libro y de a poco lo sustituyo, y dejo a rayuela arriba de los cds.

    Mal yo.

  8. Che… me gustó tu blog, Pablo xD
    Ya me lo leí, ya está… pero ¿y los primeros 16?

    Besos primo.

  9. hey , yo tampoco lo leí , no sé , no pude , leí la primer página y lo cerré .qué ? qué tiene , eh?no soy popular por eso? eh? m? lo logré? soy la nueva daria de la facu?dfkljgdfk h!
    pablo y dónde vivis ahora , tanto viaje me mareas , además todavía no terminé de leer todo tu blog.

    • Es que me siento re en deuda con el mundo literario! aunque a este paso creo que tendré que dejar de comprar libros y así leerlo finalmente.

      Everlong, vivo en lo que serían las afueras de Montevideo, en la casa de mis viejos, frente a la playa. Y creo que solo lo cambio por alguna casa en europa o similar…

  10. bueno, uds no leyeron rayuela, yo no leí todo este blog.

    y tampoco terminé rayuela, pero estoy por.
    lo empecé a leer hace casi un año, ponele.

    encima a buenamigo por el cumpleaños le regalé rayuela (un hermosa edición, gasté pila de guita) y ni lo leyó aún!!!

    pero no los discrimino. si me dicen, al menos, que les gusta cortázar, ya está.

    ah, el “cualquier lado” significa más arriba, debajo de otro comentario que no era el que quería responder.

    • Jajaja… y yo que pensé que había sido un error del blog 😉

      Eso de los regalos es super peligroso! Una vez le regalé a una chica una copia de muchacha en la ventana que siempre me fascinó y me lo había comprado exclusivamente para mí. Nunca más vi a la chica, ni a mi cuadro.

  11. noo , noo , yo no me siento en deuda con nada , a mi me gusta leer a escritores como bukowski y llevarle la contra al resto del mundo. nah , no sé oli , lo quise leer , porque estaban todos como putitos con ese libro y pensé: ya fuaaaaa ! qué tiene ese libro? y no pude , me pareció aburrido , ay bueno , sorry , no soy tan cool , capaz!y leí fragmentos y me gustaron , no sé qué onda. es cortazar que la vuela :O:O lodije.

    ah si , tu blog hace lo que quiere . pone los comentarios donde se le antoja.
    bueno , basta! no puedo ser tan impuntual , me voy a la facu , beso chicoos 🙂

  12. hace como unas 12 horas que venimos haciendo este menage a trois virtual.

    pablo, vivís en la ciudad de la costa?
    tu blog hace lo que se le canta con los comentarios.

    de nuevo gracias por la recomendación, me gustó muuuuuucho.

  13. Y ni siquiera se prendió nada fuego… 12 horas y ni llegamos a los talones del sexjam! de eve 😦

    Sí, vivo en la ciudad de la costa. Del Prado a Tres Cruces, y de ahí a la Ciudad de la Costa. Voy mejorando!

    Me alegra que te haya gustado!, esa canción en particular me quedó en la cabeza mal (la hermana de un amigo que estudiaba psicología nos tiró que cuando pasaba eso -de que no te podés sacar una canción- es que las neuronas se “rascan”… no sé si sirve, pero qué buena explicación!). Después te paso otros discos entonces, y vos me resumis rayuela 😉

  14. ¿Pero qué estoy leyendo? ¿Que no terminaste Rayuela? Que falta de respeto, que atropello a la razón…

    Jajaja

    Está bien, no es un libro facil… depende. Yo a Cortázar lo amo y lo sabés, pero hay depende del humor, ¿vió?
    Aunque siempre me hace sonreír…
    Es que tanta metafísica…
    Yo escribí algo a Cortázar, una especie de carta que jamás le llegará, claro, pero está ahí, y en realidad la escribí más bien para mi, pero necesitaba un receptor externo a mi persona, y como estaba tan inpirada tras leer 62: Modelo para armar, le tocó a Julio…
    ¿Sabías que Piggies es una de mis canciones favoritas de Blanco?

    Have you seen the little piggies….

    Me fuí al muere con este comentario.

  15. es cierto!! no le llegamos ni ahí a esa sesión incendio-inundación. podemos hacer una terremoto pero se complica
    (?)

    qué linda teoría lo de la canción que te queda sonando. sieeeempre me pasa eso, así que mis neuronas son muy vagas, se ve.
    ayer escuchábamos Smooth Criminal de Michael Jackson y una amiga, en el estribillo empezó a cantar: willywillywonka, willywonka, willywonka… que raramente suena parecido.
    desde ayer que no dejo de cantar eso. =S

  16. Por alguna cuestión del destino llegué a altas horas de la noche a este blog…
    en fin.. a lo que voy

    Aplausos y más y más aplausos para el Tío Fernando, y también para Pablo, porque espero que se terminarán los dibujitos para irse de casa, jajajaja no mms!

    P.D. Yo también hice jugo de gummibaya y desgracie la cocina completa

  17. Gracias por la bienvenida
    Y sí, jé… demos gracias. Aunque ahora me muero de sueño -_-

    Saludos!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s