24. Words Of Love

Y finalmente el casamiento llegó. La ceremonia en un lado, la fiesta en otro, ambas bien lejos de mi casa; aunque como todos los conocidos terminamos alquilando una camioneta que nos llevaba y nos traía. Visto un poquito a la distancia creo que los planes no eran no manejar, sino evitar manejar en ciertos estados.

Sea como fuera, fuimos a la fiesta. Luciana estaba, realmente, hermosa. No puedo (¿genéticamente predispuesto quizás?) decir qué tipo de ropa tenía, ni siquiera estoy seguro de los nombres de los colores. Pero estaba hermosa. Bailamos (obviamente no el vals, porque me moriría de vergüenza), comimos, tomamos, conversamos muchísimo -entre nosotros y con todos los que estaban en la mesa-… y seguimos tomando, sobre todo cuando Micaela, la flamante nueva esposa, tomó el micrófono de la discoteca y amenazó gritando “que de acá no se va nadie que no esté en pedo, eh!?”.

Ahí, a eso de las tres de la mañana, me di cuenta que perfectamente podría seguir en ese círculo. Me sentía cómodo, la mayoría de los que estaban en la vuelta me caían bien, y yo creo haberles caído a todos bien. Hasta que cansado, me senté un momento en la mesa y unos minutos después vino Luciana.

– Hey… ¿cómo estás?
– Uff… medio cansado, pero bien de bien. ¿Vos?
– Bien… me gusta que hoy te quedes en casa
– A mí me gustas vos… muuucho tu casa no, pero hay que sacrificarse a veces
– ¿Cuál es tu problema?, ¿por qué no te querés quedar?
– ¡No dije que no me quisiera quedar!
– Pero ya casi ni te quedás
– No es así
– Yo creo que sí
– No Lu… pero además entendeme un poco también. Yo hace unos meses estaba planificando mí casamiento, no viniendo a uno. No es que quiera volver a eso, pero dejame acomodarme un poco también. No sé… tampoco creo que sea el mejor lugar para hablarlo, ¿verdad?
– No… me imaginé

Y se paró y se fue.
http://www.goear.com/files/sst2/ae01592edf4e6efab26b99c1a3b03119.mp3″

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3 Respuestas a “24. Words Of Love

  1. te voy a decir lo mismo que me dijo él , cuando le dije que yo ya había pasado por muchas y que ya no tenía fuerzas , “yo no sé que te habran hecho , pero yo no fui el que lo hizo , yo no fui el que te hizo perder las fuerzas”.
    y siempre es así , traemos restos de otras relaciones a la nueva y no nos permitimos avanzar , como un mecanismo de defensa más.
    no dejes que esas cosas te jueguen en contra , se supone que uno aprende a no cagarla , no a cagarla .

  2. clap clap clap.
    mi amiga clemen ya lo ha dicho.
    yo iba a postear un simple y guarango: cuac!

    pero Olivia es torpe para estas cosas, mejor que hablen los que saben, me sumo al comentario de arriba.

  3. clemen, es cierto: fueron otros los que hicieron perder ciertas esperanzas, y a veces no es la culpa de los que están. El problema es que las esperanzas están perdidas igual a veces, no? Igual juro que soy re optimista, pero en general me gustan las cosas claras y simples.

    Olive, en ese momento dije cosas más guarangas y simples que un “cuac!” 😉

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